La tradición ya no aguanta: la IA sacude a la vez el mundo de los medios y el derecho
Los líderes del sector de los medios se reunieron en Madrid para debatir cómo la inteligencia artificial transforma todo, desde la producción de contenidos hasta los hábitos de los espectadores. Al mismo tiempo, uno de los veteranos más influyentes del mundo jurídico apuesta por un despacho de abogados impulsado por IA con una promesa radical: convertir los elevados honorarios legales en un recuerdo. El mensaje es el mismo en ambos casos: los sectores que durante mucho tiempo han podido descansar en la costumbre y la tradición se enfrentan ahora a una transformación sin vuelta atrás.
Los bastiones de la tradición se enfrentan a su retador
Cuando profesionales del sector de todo el mundo se reunieron en Madrid para la sexta edición de Iberseries & Platino Industria, no fue casualidad que la inteligencia artificial ocupara un lugar destacado en la agenda. La feria, que se centra en el futuro del contenido audiovisual en español, dejó claro que el mundo de los medios ya no puede mantener la IA a distancia. Según The Hollywood Reporter, la IA, junto con el formato de rápido crecimiento de los microdramas, dominó los debates de este año.
El microdrama en sí es un signo interesante del espíritu de la época: series cortas en vertical, adaptadas a las pantallas de los móviles, con presupuestos de entre 80 000 y 250 000 dólares para series de al menos 55 episodios. Plataformas como DramaBox y My Drama subrayan que el contenido siempre sigue siendo lo más importante, pero es evidente que la IA está cambiando la forma en que se crean, adaptan y distribuyen los contenidos a escala industrial. El comportamiento de los espectadores es revelador: la mayoría ve los cinco primeros episodios y luego cambia de serie. Esto plantea exigencias completamente nuevas en cuanto a ritmo, precisión y personalización, tres áreas en las que la IA ya demuestra ser inestimable.
El derecho espera su gran avance digital
Paralelamente a la transformación del sector de los medios, se desarrolla en el ámbito jurídico algo igual de trascendental. Wim Dejonghe, antiguo socio director global de uno de los despachos más prestigiosos del mundo, Allen & Overy, respalda ahora con capital y apoyo estratégico a la startup Falcon, un nuevo despacho de abogados que quiere romper con el sacrosanto modelo de facturación por horas del sector. Así lo informa Artificial Lawyer.
"El sector jurídico tradicional está maduro para su momento de la banca online", afirma Dejonghe, y la comparación es más acertada de lo que quizá parece. Igual que la banca online en su día captó a los clientes de los bancos sin replicar sus estructuras de costes, Falcon aspira a ofrecer asesoramiento jurídico estándar el mismo día y por una fracción de lo que cobran los despachos tradicionales.
La idea tiene fundamento en la realidad: los fundadores de Mbrella, la empresa belga de tecnología de recursos humanos, experimentaron en carne propia cómo la revisión de un simple contrato en un despacho consolidado costaba entre 3 000 y 4 000 euros y tardaba días o semanas. Con la IA como motor, Falcon promete hacer el mismo trabajo más rápido y más barato, y se dirige inicialmente a las pequeñas y medianas empresas del mercado europeo, que la compañía valora en unos 49 mil millones de euros al año.
Los clientes simplemente envían sus contratos a través de aplicaciones de chat. Sencillo. Rápido. Asequible.
Dos sectores, una misma fuerza transformadora
Es fácil ver los medios y el derecho como mundos separados. Pero si se observa con atención, aparece un patrón claro: ambos sectores han estado protegidos durante mucho tiempo por altas barreras de entrada, competencias especializadas y procesos complejos. Y precisamente en ese tipo de entornos es donde la IA muestra ahora su verdadero poder.
En el mundo de los medios se trata de crear más contenido, más rápido y más adaptado, y de comprender a la audiencia con una precisión que antes era imposible. En el ámbito jurídico se trata de automatizar el trabajo que nunca requirió realmente la intervención de un socio de un bufete del Magic Circle, pero que aun así se facturaba como tal.
El papel de España en Iberseries se destacó como un puente entre Europa y Latinoamérica, una posición estratégica que también es válida en la transformación más amplia de la IA. Los actores que entiendan cómo combinar el contexto local con una capacidad tecnológica global tendrán una ventaja considerable.
Dejonghe y los fundadores de Falcon demuestran que la tecnología por sí sola no basta: hacen falta credibilidad, conocimiento del sector y valor para desafiar un modelo de negocio consolidado. Precisamente esa combinación hace que este tipo de iniciativas merezcan seguirse de cerca.