Tu defensa se pone a prueba una vez al año; los atacantes atacan cada segundo
Los ciberatacantes ya usan IA para rastrear y explotar brechas de seguridad en tiempo real, mientras que la mayoría de las organizaciones todavía ponen a prueba su protección con métodos manuales un par de veces al año. Es una guerra desigual, y la defensa va muy por detrás. Ahora, la empresa Hadrian, con sede en Ámsterdam, recauda 400 millones de coronas suecas para dar la vuelta a esta situación, con herramientas automatizadas que piensan y actúan como los propios atacantes.
La velocidad es el nuevo campo de batalla
En este momento se libra una guerra fundamentalmente desequilibrada. Por un lado, los atacantes utilizan la IA para automatizar y acelerar sus ataques a un ritmo que los equipos de seguridad humanos no pueden igualar. Por otro, las organizaciones que todavía dependen de pruebas de intrusión manuales, que se ejecutan un par de veces al año, redactan informes limitados y luego esperan que no pase nada entre una prueba y otra.
Esa es exactamente la brecha que Hadrian ha sido creada para cerrar.
Según SecurityWeek, la empresa de ciberseguridad con sede en Ámsterdam ha completado una ronda de financiación de serie B por 40 millones de dólares, es decir, algo más de 400 millones de coronas suecas, liderada por Forgepoint Capital International y SmartFin. Con ello, la financiación total asciende a 65 millones de dólares. El capital se destinará a crecer en Europa, Oriente Medio, África y Estados Unidos, así como a reforzar los equipos de ingeniería e investigación.
De hackers éticos a creadores de plataformas
Detrás de Hadrian hay un grupo fundador con amplia experiencia en el lado correcto de la barricada. Rogier Fischer y Olivier Beg provienen del mundo del hacking ético: saben cómo piensan los atacantes, cómo se mueven y cómo encuentran sus puntos de entrada. Junto con el desarrollador de negocio Maurice Clin, fundaron la empresa en 2021 con una idea sencilla pero poderosa: la única forma de defenderse de los ataques automatizados es automatizar la defensa.
La plataforma se basa en dos componentes principales. Atlas cartografía de forma continua los puntos de ataque expuestos de una organización e identifica cuáles de ellos son realmente posibles de explotar. Nova realiza pruebas de intrusión automatizadas bajo demanda. Juntos ofrecen a los equipos de seguridad una imagen continua y actualizada de su propio panorama de amenazas, y no una instantánea del trimestre anterior.
La cifra que debería desvelar a los responsables de seguridad
Hadrian destaca un dato difícil de ignorar: el 87 por ciento de las organizaciones todavía realiza pruebas de intrusión manuales. Esto significa que la gran mayoría de las empresas están, en la práctica, ciegas ante las vulnerabilidades que surgen y cambian en tiempo real, entre el momento en que se contrata a un consultor y la entrega del informe, semanas después.
En una época en la que los ataques impulsados por IA pueden escalarse y adaptarse en cuestión de segundos, esta situación es insostenible. El mercado de pruebas de seguridad automatizadas crece, por tanto, con rapidez, y Hadrian se encuentra en una posición estratégica: la empresa combina una profunda competencia técnica con un modelo de negocio claro y, ahora, también con capital para crecer a nivel internacional.
Una tendencia más amplia en el sector
La ronda de financiación de Hadrian no es un fenómeno aislado. Refleja un movimiento más amplio dentro del sector de la seguridad, en el que inversores, empresas y responsables de la toma de decisiones empiezan a comprender que la IA no es solo una herramienta para aumentar la eficiencia, sino también una nueva categoría de amenaza que exige nuevas categorías de defensa.
Ya hemos visto inversiones similares en análisis de amenazas basado en IA y en gestión automatizada de incidentes. Lo que distingue a Hadrian es su enfoque en el lado ofensivo: simular activamente ataques para encontrar las debilidades antes de que lo hagan los atacantes reales. Es una visión más madura de la seguridad: no se trata de levantar muros más altos, sino de entender exactamente dónde ya tienen grietas.
Para las organizaciones suecas y nórdicas, esta es una señal relevante. Las empresas europeas con ambiciosos planes de crecimiento en la región suelen encontrar clientes con rapidez en los países nórdicos, donde la digitalización es alta y la conciencia sobre la seguridad, aunque desigual, aumenta de forma constante. Será interesante seguir la rapidez con la que Hadrian se abre paso en ese mercado.